martes, 25 de marzo de 2008

24 de Marzo 2008 .Memoria ,verdad y justicia.

El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia recuerda un nuevo aniversario del golpe militar, que depuso al gobierno de María Estela Martínez de Perón y dio comienzo a la última dictadura militar en la Argentina, que se extendió hasta 1983, cuando retornó la democracia con el ex presidente Raúl Alfonsín.
El primer acto del día, una ceremonia interreligiosa, se desarrolló en el edificio donde funcionó la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), en memoria de las víctimas del terrorismo de Estado. Allí, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, rindió homenaje a "todas las víctimas" de la represión en la Argentina y aseguró que "no hay inocentes y culpables".
otra conmemoración importante fue una marcha organizada por agrupaciones de derechos humanos, que comenzó a concentrarse a partir de las 14.30 en distintos puntos de la ciudad y que desembarcó más tarde en Plaza de Mayo.
El acto estuvo organizado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que reúne a organismos de Derechos Humanos y agrupaciones políticas de corte opositor.

Al fin y al cabo creo que todos los actos que hubieron repercutieorn mucho en la sociedad , pero las personas ocmo ya habiamos dicho antes se tomaron este lunes como un descanso y no lo valoraon como correspondia .A pesar de todo tmabien se le suma la problematica de los paros agrarios por las retenciones del gobierno.

Aca les dejo el testimonio de una de las madres de plaza de mayo
http://www.youtube.com/watch?v=cBG8A42SoaM

domingo, 24 de febrero de 2008

VITALIDAD DEL CONFLICTO




Uno de los motivos por los que surge este blog es el de tomar conciencia de los motivos que llevaron a instaurar el Feriado Nacional del 24 de Marzo. Y que no pase a ser simplemente otro feriado más en que lo único importante es no ir a clases, o a trabajar, poder levantarnos tarde o hacernos una escapada turística.

Como primer entrada de este blog me gustaría tratar el tema de la importancia de involucrarnos con temas polémicos, como este que vamos a estar tratando. Todos los hechos que nos tocan más de cerca son los más difíciles de analizar con parámetros objetivos, justamente porque la distancia entre el sujeto y el objeto se achica hasta llegar a confundirse o prácticamente anularse. Más aún en el caso en el que, de una u otra forma, los hechos nos involucran, aunque solamente hayamos sido mudos testigos de lo sucedido.

Es natural entonces que se generen más polémicas encendidas en el común de la sociedad cuando se discute sobre lo sucedido en Argentina durante la década de 1970 o 1990 que cuando se discute sobre la historia del siglo XIX. No es que no haya conflictos irresueltos sobre lo que ha sucedido en el siglo XIX y cuánto de eso nos afecta hoy en día. Simplemente los actores de la discusión no estuvieron involucrados en carne y hueso en el conflicto.

Hay, con respecto a los discursos y los conflictos, una vieja "sabiduría popular" que prohibe hablar de fútbol, política o religión si no se quiere entrar en una discusión conflictiva y en grandes polémicas irreconciliables. Los intercambios de opiniones debieran ser, de acuerdo a este punto de vista, sobre temas menos ríspidos como la cantidad de grados centígrados que hizo determinado día, el nombre de tal nuevo integrante de la familia o el vestido de tal o cual presentador de la tele. Si los temas a tratar tienen que ser de índole académica, muchas veces se intenta evitar un pronunciamiento sobre los temas más polémicos, donde nuestra persona tiene que realizar verdaderas elecciones morales y no puede ya escudarse en la pretendida objetividad de la que nos cobija la distancia.

Este blog entonces, intenta ser lo contrario a esta postura. Pone sobre la mesa una realidad cercana y dolorosa para nuestra sociedad. Una realidad que se discute en los tribunales, en los editoriales de los diarios y en las calles.

Es inevitable que allí donde encontramos un problema vivo, surja el conflicto. Sería más fácil evitar los problemas de revolver el barro de la historia y solamente discutir problemas muertos, ya en el tiempo, ya en la distancia del espacio, que es otro tiempo horizontal. Hablar de guerras a cientos de años de distancia o a miles de kilómetros, lo mismo da.

Como sociedad madura, no debemos temer involucrarnos en el conflicto, porque allí palpita la vida.